Trastornos de la Alimentación
¿Qué son los trastornos de la conducta alimentaria y por qué aparecen?

Si estás leyendo esto, quizás sientas que has perdido la libertad alrededor de la comida, que tu mente está constantemente ocupada con calorías, peso o forma corporal, o que vives atrapada/o en un ciclo de restricción, atracón o compensación. Queremos que sepas algo fundamental: no es vanidad, no es falta de voluntad, y no estás solo/a en esto. La recuperación es posible. Contamos con psicólogos especializados en TCA para acompañarte.
Los TCA (como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa o el trastorno por atracón) suelen aparecer en la adolescencia, pero pueden desarrollarse a cualquier edad. Detrás de ellos hay casi siempre una combinación de factores: baja autoestima, dificultad para gestionar emociones intensas, exigencia extrema, experiencias de crítica o rechazo, y en muchos casos, traumas o vivencias dolorosas no elaboradas.
Síntomas y señales de alerta de los TCA
- Preocupación obsesiva por la comida, el peso o la imagen corporal: Pensamientos constantes que dificultan concentrarse en otras áreas de la vida.
- Restricción alimentaria severa: Dietas extremas, contar calorías de forma compulsiva, evitar grupos enteros de alimentos o saltarse comidas.
- Atracones recurrentes: Episodios de ingesta compulsiva con sensación de pérdida de control, seguidos de culpa, vergüenza o malestar intenso.
- Conductas compensatorias: Vómitos autoinducidos, uso de laxantes o diuréticos, o ejercicio físico excesivo y obsesivo.
- Distorsión de la imagen corporal: Verse con un tamaño o forma que no se corresponde con la realidad, o basar la autoestima casi exclusivamente en el aspecto físico.
- Rituales alrededor de la comida: Cortar los alimentos en trozos muy pequeños, comer en soledad, esconder comida o desarrollar rutinas rígidas.
- Aislamiento social: Evitar comidas con familiares o amigos por miedo a comer en público o a que otros noten la conducta.
- Cambios emocionales bruscos: Irritabilidad, ansiedad, tristeza, sentimientos de culpa o vergüenza intensos después de comer.
- Consecuencias físicas: Fatiga extrema, mareos, alteraciones menstruales, problemas digestivos, sensibilidad al frío o cambios bruscos de peso.